domingo, 25 de septiembre de 2016

BLASFEMIA CONTRA EL ISLAM.


El escritor jordano Nahed Hattar escribió su condena el pasado agosto. Fue entonces cuando publicó en su página de Facebook la caricatura de un militante del autodenominado Estado Islámico retozando junto a dos mujeres y pidiéndole a Dios un trago de vino y un "siervo mortal" para limpiarle la habitación. Este domingo un extremista le ha descerrajado tres tiros en la cabeza cuando acudía al tribunal que le juzgaba por incitación sectaria y blasfemia contra el islam.

El asesinato de Hattar, cristiano de 56 años, se ha producido en la escalinata del Palacio de Justicia en el barrio Abdali de Amán. Un hombre identificado por las autoridades como Riad Ismail Abdalá, de 49 años y residente en el este de lacapital jordana, ha abierto fuego contra el escritor y caricaturista cuando, acompañado de amigos y familiares, se dirigía a una sesión de su juicio. Según las fuerzas de seguridad, el verdugo de Hattar -con barba y enfundado en una túnica tradicional- era un conocido extremista.

El homicidio, registrado alrededor de las 9.30 horas de esta mañana, ha originado escenas de caos en los alrededores de la corte. "Estaba ayudando a una mujer con algunos documentos cuando escuchamos los disparos. Miré a mi derecha y vi el cuerpo de un hombre en el suelo junto a los escalones del tribunal. Inmediatamente corrimos en la otra dirección temiendo por nuestras vidas", relató un testigo al diario 'The Jordan Times'.

En los instantes que sucedieron al asesinato, los parientes y allegados que acompañaban a Hattar forcejearon con el atacante hasta arrestarle y entregarlo a la policía. En su primera confesión, Riad ha reconocido que llevó a cabo el crimenen venganza por la caricatura cuya difusión suscitó una agria polémica en el reino hachemita. En la viñeta, titulada "El Dios del Daesh [acrónimo en árabe del autodenominado Estado Islámico]", el supuesto yihadista, vividor y cómodamente instalado en el paraíso, le pide además a Dios que llame a la puerta antes de acceder.

Su publicación, censurada por los sectores más conservadores de Jordania, llevó a las autoridades a inaugurar la persecución judicial de Hattar, un intelectual de izquierdas conocido por su apoyo al presidente sirio Bashar Asad y sus llamadas a despojar a los jordanos de origen palestino de derechos civiles y legales. El pasado agosto el escritor, acusado de incitación a la violencia sectaria y blasfemia contra el islam, se entregó al gobernador de Amán pero fue puesto en libertad bajo fianza a principios de este mes tras dos semanas en custodia. Su muerte se ha producido precisamente cuando se dirigía a una sesión del juicio.

En un comunicado, la familia de Hattar ha exigido al Gobierno que ajuste cuentas con todos aquellos que durante las últimas semanas han instigado la violencia contra el intelectual. "Muchos fanáticos escribieron en las redes sociales llamando a su asesinato y linchamiento y el Gobierno no hizo nada contra ellos", ha lamentado su núcleo más cercano dirigiendo sus dardos hacia el Ejecutivo por no proporcionarle protección. Tras el inicio de la investigación judicial, Hattar -acusado anteriormente de insultar al rey Abdalá II- retiró la viñeta; desactivó su cuenta de Facebook y replicó que su intención no había sido insultar el islam sino mofarse de la organización yihadista que dirige Abu Bakr al Bagdadi y "de su concepto del paraíso".

Un portavoz gubernamental, Mohamed Momani, se ha comprometido este domingo a llevar ante la justicia "al autor de este crimen despreciable" y a "responder con mano de hierro contra cualquier persona que use este incidente para difundir expresiones de odio en la sociedad". El asesinato ha sido condenado por organizaciones civiles y partidos como el Frente de Acción Islámico (FAI), el brazo político de los Hermanos Musulmanes en Jordania. "Incluso aunque no estuviéramos de acuerdo con lo que decía o escribía Nahed, es el momento de permanecer unidos contra el terrorismo y contra quienes le mataron. Quieren inocular miedo y silenciarnos", ha manifestado Nidal Mansur, presidente del Centro para la Defensa de la Libertad de los Periodistas en una nota de prensa.

domingo, 4 de septiembre de 2016

¿DÓNDE Y CUANDO NACIÓ SATANÁS?

Explicar la presencia del mal en el mundo es una meta tan antigua como la propia humanidad: enfermedades, desgracias personales, catástrofes naturales... siempre han sido causadas por espíritus que podríamos catalogar de crueles y malvados, pero ninguno ha sido elevado a la categoría de encarnación del mal puro: las religiones griega y romana no conocían al Diablo, entre los 400 dioses celtas no había sitio para el Maligno, lo mismo que en las religiones africanas no influidas por los misioneros, en los Indios de América del Norte, ni siquiera en el sintoísmo, budismo, taoísmo... En los libros sagrados hebreos Satán nunca aparece como líder de un imperio del mal que ha declarado la guerra a Dios y a la humanidad: esto sólo ocurre en el cristianismo.
Quien sentó las bases de la satanología cristiana fue el autor del Evangelio de Juan, sus cartas y el Apocalipsis. Es Juan quien lo nombra señor del mundo y causante de todas las acciones malas. Pero la llegada del Hijo de Dios quebrantó este dominio diabólico.Curiosamente, una de las más terribles sentencias de su Evangelio es la afirmación de que los judíos son hijos del diablo. Si no tuvieron bastante con ser acusados de deicidio, que el Jesús de Juan les dijera “procedéis del diablo, que es vuestro padre” dio carta blanca a los cristianos para perseguirlos, diezmarlos y humillarlos durante siglos.

El enfrentamiento entre el Bien y el Mal, heredado de las leyendas judías del siglo I a. C., ha marcado al cristianismo hasta extremos increíbles. Ahora bien, ¿de dónde vino este dualismo?La demonología judía bebió profusamente de la visión irania del mundo: demonios, ángeles y arcángeles nacen en Irán en 500 a. C.
Y si hay que señalar a un culpable, ése es Zaratustra o Zoroastro, un hombre del que se sabe muy poco pero que cambió el politeísmo imperante en esa región por Ahura Mazda, el señor único: he aquí el comienzo del monoteísmo. Para no eliminar a los viejos dioses los convierte en emanaciones de Ahura Mazda, los ángeles.Entre ellos, los dos más poderosos: el bueno Spenta Manyu y el malo Angra Manyu. Al principio ambos eran la cara y la cruz de la moneda pero al final Angra acabó por convertirse en un antidiós, el enemigo declarado de Ahura Mazda.
Se puede decir más alto pero no más claro: Satanás nació en Irán en el siglo VI a. C.
M.A. Sabadell.

martes, 16 de agosto de 2016

LA MARCA RELIGIÓN.


La religión es una de las criaturas del pensamiento mágico que tiene salvoconducto para ir al revés del sentido común. Gracias a este pensamiento no sólo adquirimos dioses, también ropa, cosméticos y medicamentos de marca, y toda clase de productos que nos venden desde argumentos de autoridad o tradiciones heredadas, y que adquirimos bajo pasiones y poco meditados medalaganismos. Credo quia absurdum* dice una paráfrasis inspirada en un texto de Tertuliano, y nada define mejor cómo nos manejamos con la religión.

Las más despiadadas empresas farmacéuticas o textiles, que han conseguido situar la marca por encima de sus productos, son insignificantes comparadas con las religiones. Con religión no necesitas vender pastillas de azúcar como medicina mientras te importunan autoridades recelosas, aunque tengas clientes entusiastas, porque con religión puedes hacer tu medicina con poco más que publicidad, tener la complicidad de las autoridades y a esos mismos entusiastas transformados en fanáticos.

Cuando apostamos por negocios y relaciones importantes tendemos a ser muy críticos y exigir motivos o pruebas igual de importantes, es lo razonable, pero con la religión la falta de pruebas es prueba rotunda de la realidad de todo lo que hay debajo de la marca y lo razonable en este caso es no cuestionarlo, por eso la religión nos la imponen cuando no tenemos razón. Bajo la marca Religión todo va al revés, y cuanto más improbable, extraordinario y disparatado es el producto con menos dudas se impone y con más saña se defiende. 


Helisan.

domingo, 14 de agosto de 2016

ARRESTAN ESCRITOR JORDANO POR UNA CARICATURA CONTRA ALÁ.


El gobernador de Ammán, Jaled Abu Zaid, ordenó hoy la detención del escritor jordano Nahed Hattar por haber publicado una caricatura considerada como "blasfema contra Alá", informaron a Efe fuentes gubernamentales.
Hattar, un escritor cristiano que apoya al presidente sirio, Bachar al Asad, publicó ayer una caricatura en su perfil de Facebook que representa a un musulmán en el paraíso que pide a Alá que le sirva vino y que llame a la puerta antes de entrar en su habitación.
Tras la orden de arresto, Hattar se escondió durante quince horas y luego se entregó al gobernador, después de que el Ministerio de Interior anunciara que estaba prófugo.
Abu Zaid ordenó su detención para protegerle de posibles protestas contra él y para enviarle a la judicatura el domingo por la mañana, señalaron las fuentes.
El dibujo provocó una fuerte ola de protestas por todo el país, lo que dio pie al primer ministro, Hani al Mulqui, a ordenar al ministro del Interior, Salameh Hammad, que convocase a Hattar para interrogarle y llevarle ante la justicia, donde debería recibir "el mayor castigo si es condenado".
En respuesta a las instrucciones de Al Mulqui, Abu Zaid envió anoche a las fuerzas de seguridad a que arrestasen a Hattar, pero este no se encontraba en su casa, por lo que el Ministerio de Interior lo declaró prófugo.
Por su parte, la autoridad religiosa musulmana Iftaa, de propiedad del Estado jordano, condenó en un comunicado la caricatura y señaló que "el dibujo sacrílego del Todopoderoso solo aumentará el odio y sembrará la discordia en el país".
"Aquellos que han atacado la religión bajo el pretexto de enfrentarse al extremismo y a la violencia amparan el extremismo como los extremistas, y ayudan y apoyan al extremismo y a las divisiones en el país", agregó la nota.
Iftaa hizo así referencia a los comentarios publicados en medios de comunicación que defendieron que, con su dibujo, Hattar estaba representando el comportamiento de los miembros del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

jueves, 4 de agosto de 2016

¿ Y POR QUÉ NO HABLAS DEL ISLAM ?

No hablo del Islam porque no vivo en Irán sino en España, un país supuestamente aconfesional donde la religión católica disfruta de un evidente trato de favor. Porque da igual que seas ateo, o agnóstico, o protestante o musulmán: pagas con tus impuestos la fe católica de los demás. Porque somos uno de los últimos países de Europa que aún no ha separado la Iglesia del Estado, y mucho menos de la educación. Porque no es cierto que España sea un país mayoritariamente católico, pero vivo en una cultura que no se entiende sin la herencia cristiana, para bien y para mal. Porque es verdad que el Vaticano ha construido sobre el inmovilismo y la tradición una milenaria forma de poder, pero es innegable que algo se mueve en Roma, aunque aún no está claro si son solo palabras o también actos, un lavado de cara o una verdadera renovación.

Por todos estos motivos, y alguno más, hemos querido dedicar uno de nuestros números monográficos de eldiario.es a la Iglesia Católica, y no al Islam (esa pregunta que siempre aparece en España cuando alguien se atreve a poner la lupa sobre esta religión). Como todos nuestros Cuadernos, es un enfoque crítico. No hay periodismo en las loas y la adulación. Pero no solo hemos querido recordar la enorme lista de asuntos pendientes entre la Iglesia y el resto de la sociedad, sino también profundizar sin prejuicios en una institución tan inmensa como compleja, donde hay voces críticas que, desde dentro, también piden cambios y rechazan la hipocresía, el machismo, el inmovilismo y la corrupción en los que chapotea el Vaticano, el centro de poder que más siglos ha perdurado en la historia de la humanidad.
Algo está pasando en la Iglesia, aunque aún es pronto para medir las consecuencias que tendrá para el mundo –también para los ateos como yo– la llegada al trono de San Pedro del primer Papa aperturista en casi medio siglo. De momento, Bergoglio ofrece una nueva imagen y un nuevo discurso. ¿Mera propaganda o una verdadera renovación? Probablemente una mezcla de ambas cosas: ni tanto como a muchos nos gustaría ni tan poco como para despreciar esos cambios.
La Iglesia Católica ha llegado al siglo XXI sin digerir aún el siglo XX. Tras los gestos de apertura del Concilio Vaticano II, llego la contrarreforma. Frente a la iglesia de los pobres y la teología de la liberación, triunfó en Roma la facción más conservadora, la de los Legionarios y el Opus Dei. Durante décadas, han gobernado el Vaticano quienes argumentaban que la Iglesia retrocedía porque cedía, que abrir las puertas era la causa de la pérdida de fieles, que no era la fe la que tenía que adaptarse a los tiempos sino los tiempos los que tenían que detenerse para la fe. Así fue con Juan Pablo II y así siguió siendo hasta la inesperada renuncia de Benedicto XVI, cuando un cónclave donde era casi imposible encontrar ni un solo cardenal que no fuese o conservador o muy conservador decidió hacerse el harakiri y votar por la renovación. Es otro síntoma más de la delicadísima situación que atraviesa la Iglesia, plenamente consciente del avanzado deterioro de su imagen, su credibilidad y su poder.
Las manchas en las sotanas son muy oscuras. Durante décadas la cúpula de la Iglesia Católica ha sido cómplice de la pederastia, colaboradora necesaria de delincuentes reincidentes a los que ha arropado debajo de sus faldas, como si la ley de los hombres no estuviese por encima de la ley de dios. La ONU ha cuestionado en un durísimo informe al Vaticano por este encubrimiento sistemático y la respuesta que ha dado la Iglesia ha sido criticar a las Naciones Unidas por "interferir" en el ejercicio de la libertad religiosa. Como si ambas cuestiones tuviesen alguna relación.
El Vaticano también ha sido criticado por Estados Unidos y otros países como uno de los lugares donde el dinero más negro se blanquea con impunidad, casi un paraíso fiscal. Su banca ha servido para los más turbios negocios y uno de sus dirigentes –conocido con el apodo de 'monseñor 500', por su afición a esos billetes morados tan milagrosos de ver– ha sido recientemente detenido mientras transportaban millones de euros en efectivo desde Suiza hasta Roma. A diferencia de la lucha contra la pederastia –donde el efecto Bergoglio aún está por demostrar–, en la lucha contra la corrupción económica el nuevo Papa sí ha dado pasos valientes, dejando claro que no va a tolerar esos abusos.
Los escándalos financieros, la pederastia, las filtraciones del Vaticanleaks y su debilidad frente a los "cuervos" de la curia están detrás de la salida de Joseph Ratzinger y también de la llegada de Jorge Mario Bergoglio, un Papa que con su simple nombramiento rompió un montón de tabús. Es el primero no europeo. El primero jesuita. El primero en 598 años que ha llegado al trono de San Pedro por la renuncia y no la muerte de su antecesor. La debilidad de la Iglesia es, en cierto modo, la fuente del poder de Bergoglio; es la fuerza que le permite abordar unos cambios que durante décadas el Vaticano no quiso abordar.
El cristianismo no es en su esencia menos machista, menos homófobo o menos intolerante que las demás religiones. Todas nacen en unos siglos de ignorancia donde la mujer estaba sometida, la violencia era parte de la supervivencia y la tolerancia o la libertad de pensamiento eran valores casi inexistentes. Es ingenuo pensar que unas instituciones –sea la Iglesia Católica o el Islam– nacidas sobre cimientos tan antiguos, y levantadas sobre la premisa de poseer la verdad absoluta sobre el universo puedan moverse a la misma velocidad a la que lo hace hoy la ciencia o la sociedad; más aún cuando, durante gran parte de su historia, ha sido el monopolio del poder y la violencia, más que la autoridad moral, el método con el que han impuesto sus principios a la sociedad. No es algo tan lejano. Hace apenas cuatro décadas, España era en la práctica una teocracia no muy distinta del actual Irán, un régimen de curas y militares donde el dictador que se paseaba bajo palio había llegado al poder tras un golpe de Estado bendecido como cruzada.
Hoy España es un país donde tres de cada cuatro ciudadanos se define como católico, pero el 64% de ellos ni va a misa ni sigue los preceptos morales de la religión. Como escribe Julio Embid, es curioso el concepto de "católico no practicante". ¿Alguien llamaría "vegetarianos no practicantes" a aquellos extraños vegetarianos que comen carne? Cuando se profundiza en los datos, el tópico de España como país católico queda en cuestión. La encuesta más fiable, la declaración de la renta, da un dato muy distinto: solo un tercio de los contribuyentes se declara seguidor de la Iglesia en la intimidad de sus impuestos. España no es católica, pero sí lo son, y mucho, las élites que hoy gobiernan el país, y que pretenden eliminar derechos como el aborto contra el criterio de la mayoría de la sociedad. Por eso hay algunas reformas fundamentales en las que no cabe confiar en Bergoglio, por muy optimistas que queramos ser. Es esa separación de la Iglesia y el Estado pendiente en España que algún Gobierno, algún día, tendrá que atreverse a afrontar.

- IGNACIO ESCOLAR -